La clave del éxito para un bailarín está en su pareja: la coordinación, el deseo de cumplir los mismos objetivos y la insistencia en los ensayos son fundamentales para llegar a lo más alto. Pero también son factores que pueden unir a esas dos personas más allá del baile. Y es por eso que muchos de estos artistas no sólo son pareja en la pista, sino también en la vida. Mauro Tortorici y María Pía Vera son excelentes ejemplos. La historia que ellos protagonizan prueba lo que afirma el primer párrafo de la nota. Comenzaron a bailar antes de empezar a noviar. Pero enseguida se dieron cuenta de que la música los convertía en inseparables: a los tres meses de bailar juntos llegaron a ser semifinalistas de un concurso sudamericano de salsa. A partir de ahí empezaron a recorrer el país al son de los ritmos caribeños. "No hay dudas de que la clave es la pareja. Compartís muchas cosas y alcanzás una unión muy profunda", argumenta Mauro. En el caso de ellos, el amor llegó por añadidura.